Autoestima y amor propio

En términos psicológicos, la autoestima es la valoración que hace una persona de sí misma.

Pero como ese sitio web no está dedicado a la psicología, hablemos en términos coloquiales y simplificados:

Autoestima es amor propio.

En términos un poco más complejos: la autoestima es un resultado emocional del concepto que tenemos de nosotras mismas.

Por eso, no podemos hablar de autoestima sin hablar de autoconcepto.

(Concepto de una misma = autoconcepto)

Pero quedémonos con la idea de amor propio.

¿Qué significa eso?

Para mí, significa:

  • Darte la atención que te mereces
  • Considerarte una persona valiosa
  • Ser auténtica: mostrarte como eres sin fingir ser otra persona
  • Aceptarte con tus cualidades, defectos y limitaciones.
  • Confiar en ti misma y en tu capacidad para resolver problemas (pero también saber reconocer cuándo necesitas pedir ayuda)
  • Sacar tu máximo potencial
  • Deleitarte con tu propia singularidad y reconocer que puedes ser interesante para otras personas.

Ojo que la autoestima no es algo fijo. Puede ir cambiando a lo largo de los años. Incluso a lo largo de los días. Y también puede cambiar de un aspecto de la vida a otro.

Autoconocimiento

El autoconocimiento es el conocimiento de una misma. Básicamente, saber responder a “¿quién soy?”

Saber qué te identifica como persona. Cuáles son tus defectos y virtudes. Cuáles son tus puntos fuertes y tus puntos débiles. Cuáles son tus deseos y necesidades. Cuáles son tus valores y tus prejuicios.

El autoconocimiento es una de las bases de la autoestima.

Autoconcepto

Otra base de la autoestima es el autoconcepto, que es la opinión que tenemos de nosotras mismas.

Es la respuesta a la pregunta “¿Qué opinas de ti misma?”

En base a esa idea/opinión es que formamos nuestra autoestima.

Por si acaso, esa opinión no siempre coincide con la opinión que otras personas tienen de nosotras. Y ojo que nuestra propia opinión puede estar equivocada.

Mientras más acercado a la realidad sea nuestra autoconcepto, más posibilidades hay de tener una autoestima fuerte.

Tipos de autoestima

Quiero recalcar que este NO es un artículo psicológico. Los tipos de autoestima que estoy compartiendo en esta página, son una mezcla de distintas clasificaciones.

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Autoestima baja (o derrumbada)

Las personas con autoestima baja suelen presentar las siguientes características:

  • No se sienten capaces de lograr lo que se proponen ni confían en sus posibilidades.
  • Tienen mucho miedo a equivocarse y al fracaso.
  • Son indecisas.
  • Son muy sensibles a lo que los demás digan o piensen.
  • Prefieren evitar enfrentamientos.
  • Sienten mucha tristeza y/o vergüenza.

Autoestima media (vulnerable, regular)

La autoestima media, vendría a ser una autoestima alta inestable. Por lo general, las personas con autoestima media se sienten bien consigo mismas, pero su autoestima es frágil en situaciones negativas. No saben manejar la frustración, ni las situaciones estresantes. Y las opiniones negativas de las demás personas pueden desestabilizarlas.

Autoestima alta (fuerte, elevada, saludable)

Las personas con autoestima alta o fuerte suelen presentar las siguientes características:

  • Reconocen que sus errores no los determinan, por eso no tienen miedo a equivocarse
  • Son optimistas
  • Disfrutan siendo quienes son, sin necesidad de compararse con los demás.
  • Son seguras de sí mismas y confían en sus capacidades.

Autoestima inflada (hinchada o sobreelevada)

Las personas con autoestima inflada suelen presentar las siguientes características:

  • Tienen una actitud amigable, pero se creen mejores que las demás personas
  • No escuchan las opiniones de los demás
  • No asumen culpas ni responsabilidades
  • No saben corregir sus errores
  • Son muy competitivas
  • Creen que la felicidad consiste en alcanzar el éxito
  • Son egocéntricas

Depresión y baja autoestima

Repito: esto no es un artículo psicológico.

La autoestima baja y la depresión están relacionadas.

No se sabe exactamente si una es consecuencia de la otra.

Para empezar, la depresión no tiene una sola causa. Suelen ser varias causas las que generan la depresión.

Según algunos estudios, una baja autoestima durante mucho tiempo puede hacer a una persona más vulnerable a la depresión.

Pero también podría pasar al revés: la depresión puede desencadenar una autoestima baja.

Fuera de quien fue primero, si el huevo o la gallina, si la depresión o la autoestima, es importante tener en cuenta que hay una relación estrecha!

Así que, si realmente sientes que tienes baja autoestima, lo recomendable sería que busques ayuda profesional.

Tristeza no es sinónimo ni de depresión ni de autoestima baja

Vivimos en un mundo que nos habla de “emociones negativas”. Las emociones negativas no existen! Las emociones son emociones. Punto. Algunas pueden ser desagradables o incómodas, pero ninguna es negativa.

La tristeza, suele entenderse como una emoción negativa. Como si sentir tristeza fuera una muestra de debilidad.

Pero la tristeza, al igual que todas las emociones, es un motor que nos mueve a tomar acción y a satisfacer nuestras necesidades básicas.

La tristeza es una energía necesaria para sanar.

Así que no confundamos sentirnos tristes, con estar deprimidas, ni con tener una autoestima baja.

Se necesita mucho amor propio para ser comprensivas con nosotras mismas cuando estamos tristes.

Amor propio en las relaciones interpersonales

Somos seres sociales.

Necesitamos sentirnos queridas por personas que nosotras queremos; necesitamos apoyo; necesitamos sentirnos identificadas; y necesitamos pertenecer a algo.

Desde que somos bebés buscamos cercanía con otros seres humanos. Nos gusta que nos cuiden y que nos hagan sentir seguras.

Por eso las relaciones son esenciales para formar nuestra autoestima.

Cuando hay amor propio, se ve reflejado en la forma que nos relacionamos con las demás personas.

  • Reconocemos que los problemas y conflictos son partes de todas las relaciones
  • Buscamos soluciones ante los problemas de las relaciones
  • Expresamos nuestros sentimientos
  • No tratamos de cambiar a la otra persona, ni hacer que piense como nosotras
  • Nos gusta compartir tiempo con otras personas
  • Confiamos en otras personas
  • Nos comunicamos de manera directa

La baja autoestima también se ve reflejada en nuestras relaciones.

  • Negamos los problemas
  • Dependemos de las otras personas
  • Cuando otra persona se tiene un problema, nos sentimos importantes.
  • Priorizamos los deseos y necesidades de las otras personas (antes que los nuestros)
  • Guardamos resentimiento
  • Agredimos a los demás (quizás pasivamente).

Las relaciones de autoestima inflada, suelen caracterizarse por tratar de demostrar constantemente que eres mejor que la otra persona. Culpan a la otra persona de sus propios errores. Y creen que se merecen todo de los demás.